Agua potable

El ciclo integral del agua en Antigua tiene como características principales la sostenibilidad, la optimización de todos los recursos disponibles y la minimización del posible impacto ambiental.



El proyecto incluye la captación, la distribución, el saneamiento y la reutilización del agua.

Captación

Mediante dos pozos se obtiene el agua de mar, que posteriormente es bombeada y transportada hasta la planta desaladora. Aplicando un proceso de ósmosis inversa, se extrae la sal del agua y se potabiliza para el consumo humano. El agua potable, debidamente acondicionada, se almacena en cinco depósitos, con capacidad para 3.000, 2.000, 1.800, 1.550 y 1.400 metros cúblicos de agua, respectivamente, para su posterior distribución en la red.

DISTRIBUCIÓN

Una tubería principal conduce el agua de la planta desaladora a los depósitos de almacenamiento ubicados en los núcleos urbanos de Caleta de Fuste y Costa de Antigua. De ahí derivan dos subredes de tuberías que se distribuyen por el interior de la población. En su conjunto, las tuberías instaladas tienen una longitud de más de 41 kilómetros. Están fabricadas en polietileno de última generación y tienen un diámetro de entre 63 y 315 mm.

La red de distribución ha sido diseñada siguiendo un modelo en anillo debidamente sectorizado que permite asegurar la calidad y el suministro homogéneo en todos sus puntos. Esta configuración minimiza los inconvenientes ocasionados por una avería o por trabajos de mejora localizando sus efectos sobre una zona concreta y reduciendo los tiempos de suspensión del servicio.

Características de la desaladora

Capacidad

4.800 m3 / día

Ámbito de actuación

Caleta de Fuste y Costa de Antigua